La noticia viene de El periódico de Wall Street, que informa que el jefe global de Buick, Duncan Aldred, ha confirmado que todos los aproximadamente 2.000 concesionarios de franquicias de la marca en los Estados Unidos tendrán la opción de compra. Si el concesionario sigue este camino, ya no podrá vender la marca, aunque está autorizado a vender otros productos de General Motors.
“No necesariamente todos quieren hacer este viaje, dependiendo de dónde se encuentren o del nivel de gasto que requiera la transición”, dijo. “Entonces, si quieren dejar la franquicia de Buick, les daremos asistencia financiera para hacerlo”.
Sin embargo, no está claro a qué etiquetas conservarán el acceso. Los concesionarios Cadillac recibieron una oferta similar en 2020, a diferencia de los concesionarios GMC, que también supervisan a Aldred. Se pidió a los concesionarios de GMC que hicieran los cambios necesarios o que abandonaran la marca por completo.
